La parroquia de Santo Tomé de Piñeiro, en Marín, celebró el sábado 19 de septiembre las confirmaciones de un grupo de jóvenes. Presidió la ceremonia el arzobispo de Santiago, monseñor Francisco José Prieto Fernández, quien los invitó a dar una respuesta libre y auténtica a la llamada de Dios.
Durante la homilía, el arzobispo explicó que confirmarse implica abrir espacio a Dios en las decisiones y en la manera de actuar. Recordó que la fe debía vivirse con libertad, alegría y autenticidad.
A partir de la parábola de los trabajadores de la viña, destacó que Dios ama a cada persona sin establecer diferencias por sus méritos. Frente a la tendencia a compararse con los demás, animó a agradecer lo que cada uno era y tenía.
Mons. Prieto pidió a los jóvenes que expresaran su fe mediante la ayuda, la escucha y la atención a los demás. También invitó a la comunidad a acompañarlos y a pedir que el Espíritu Santo los fortaleciera para vivir como cristianos de corazón sincero.












