La Archidiócesis de Santiago abre la causa de Santa Paterna, una devoción conservada durante más de mil años en Arnois

La Archidiócesis de Santiago de Compostela abrió este viernes, 16 de octubre, la fase diocesana de la causa de canonización por confirmación del culto de la sierva de Dios Paterna Gundesíndez, venerada como Santa Paterna en la parroquia de San Julián de Arnois. El arzobispo, monseñor Francisco José Prieto Fernández, presidió la sesión, que reunió a los responsables de la investigación y a vecinos de una comunidad que ha transmitido su memoria de generación en generación.

El acto dio comienzo formal a un proceso destinado a investigar su figura y la continuidad de un culto que llega hasta nuestros días. Madre de familia y vinculada a la fundación del monasterio de Arnois, Paterna vivió en la Galicia del siglo X. Su recuerdo permanece unido a la caridad, a la transmisión de la fe y a una devoción que sigue formando parte de la vida de la parroquia.

Una investigación al servicio de la verdad

El sacerdote Carlos Miramontes Seijas, postulador de la causa, ofreció una contextualización histórica de la Galicia en la que vivió Paterna, marcada por la expansión de la vida monástica y la consolidación del culto al apóstol Santiago. La introducción se completó con la proyección de una semblanza audiovisual sobre su vida y la huella que dejó en Arnois.

Durante la sesión, el postulador leyó la petición formal de apertura de la causa. En ella destacó la confluencia de dos aspectos: la fe vivida y transmitida por Paterna y la permanencia de una devoción milenaria. «Es extraordinaria la continuidad de la memoria respecto de su santidad», señaló.

Tras la invocación al Espíritu Santo, se dio lectura al nihil obstat del Dicasterio de las Causas de los Santos, fechado el 29 de septiembre de 2025, que comunica la ausencia de obstáculos por parte de la Santa Sede para la causa. También se leyeron los decretos de nombramiento del tribunal delegado y de la comisión histórica.

Prestaron juramento y firmaron los miembros del tribunal delegado: Víctor Suárez Gondar, delegado episcopal; Casimiro Fernández Núñez, promotor de justicia, y Manuel Jesús Formoso Fernández, notario. También lo hicieron el postulador de la causa, Carlos Miramontes Seijas, y los integrantes de la comisión histórica: José Carlos Martín de la Hoz, Luis Ángel Bermúdez Fernández, Luis Manuel Ibáñez Beltrán y Anxo Rodríguez Lemos..

Una mujer del siglo X en la memoria de su pueblo

La presentación de la causa situó a Paterna en una familia estrechamente relacionada con la historia religiosa de la Galicia medieval. Esposa de Hermenegildo Aloítez y madre del obispo Sisnando II, su trayectoria aparece vinculada a los monasterios de Sobrado y Arnois.

Entre los rasgos de su vida expuestos durante el acto destacó su relación con Pedro Martínez, quien llegaría a ser san Pedro de Mezonzo. Según la semblanza presentada, Paterna amadrinó al hijo de una sirvienta y contribuyó a su formación y educación cristiana. Miramontes Seijas subrayó el valor de ese gesto de caridad en una sociedad marcada por las diferencias entre la nobleza y quienes estaban a su servicio.

La petición de apertura recogió también distintas expresiones de la devoción mantenida en Arnois: la celebración de su fiesta el 19 de octubre, la veneración de su sepulcro, su transformación en altar para la celebración de la misa, un retablo y una imagen procesional dedicados a ella, así como una cofradía documentada desde 1638. A esas manifestaciones se sumó, en 2012, la composición de un himno propio.

Miramontes agradeció especialmente a los vecinos de Arnois su papel en la conservación de esta memoria. La apertura de la fase diocesana se celebró, además, a las puertas de las celebraciones en honor de Santa Paterna, una circunstancia que dio al encuentro un significado especial para los feligreses presentes.

«La santidad no conoce distancias geográficas ni distancias temporales»

En su intervención final, el arzobispo agradeció a los miembros del tribunal y de la comisión histórica la responsabilidad asumida y les pidió desarrollar su trabajo con fidelidad a la verdad. Recurrió a la imagen bíblica del tesoro en vasijas de barro para expresar la delicadeza con la que debe estudiarse una vida humana en la que la Iglesia busca reconocer la acción de Dios.

Monseñor Prieto situó el sentido del proceso en la llamada de todos los bautizados a la santidad. Recordó que esta se manifiesta en tiempos y circunstancias diferentes, a través de la caridad, del anuncio del Evangelio y de los diversos dones que enriquecen a las comunidades cristianas.

Aunque Paterna pueda parecer una figura lejana, afirmó que «la santidad no conoce distancias geográficas ni distancias temporales». Desde esa convicción, invitó a descubrir lo que su testimonio puede aportar hoy a la vida de la Iglesia diocesana.

El arzobispo evocó también la santidad cotidiana y tantas veces anónima que se vive en las familias y en las parroquias. La apertura de la causa quedó así acompañada de una invitación dirigida a toda la diócesis: reconocer el don de Dios en la historia de sus comunidades y responder a él en la vida de cada día.

 

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