El coruñés Luis Mosquera Caramelo, primer juez español beatificado entre los 80 mártires de la persecución religiosa elevados a los altares en Santander

  • La Iglesia española vivió en Santander una jornada histórica con la beatificación de 80 mártires.
  • El Cardenal Semeraro presentó a los nuevos beatos como testigos de esperanza y fidelidad, cuyo ejemplo sigue iluminando a las nuevas generaciones de cristianos.
  • El arzobispo de Santiago, sacerdotes y fieles compostelanos participaron en la ceremonia de beatificación.

La Catedral de la Asunción de Santander fue escenario este sábado de una de las celebraciones más relevantes de la Iglesia española de los últimos años con la beatificación de 80 mártires del siglo XX, entre ellos el coruñés Luis Mosquera Caramelo, feligrés de la parroquia de San Jorge de A Coruña. La ceremonia estuvo presidida por el cardenal Marcello Semeraro, prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos y enviado del Papa, acompañado por cerca de una veintena de cardenales, arzobispos y obispos, así como por más de 160 sacerdotes.

Entre los asistentes se encontraban el arzobispo de Santiago, monseñor Francisco José Prieto Fernández, sacerdotes de la archidiócesis y numerosos fieles compostelanos desplazados hasta Santander para participar en una jornada vivida con especial emoción e intensidad por la Iglesia de Santiago.

El momento más emotivo de la celebración tuvo lugar al inicio de la eucaristía con el rito de beatificación. La lectura de las Letras Apostólicas por las que los 80 mártires fueron elevados a los altares dio paso al descubrimiento del cuadro de los nuevos beatos y a la procesión con sus reliquias. Los fieles acogieron estos gestos con una prolongada ovación, mientras las campanas de la catedral cántabra repicaban para anunciar el histórico acontecimiento.

Durante la homilía, el cardenal Semeraro centró su reflexión en el significado del martirio cristiano a la luz de la Cruz de Cristo. Recordó las palabras de Jesús en el Calvario, “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”, para subrayar que el Evangelio revela un amor capaz de vencer incluso allí donde parecen imponerse la violencia y la injusticia.

Afirmó que “el misterio de la Cruz es la fidelidad de un amor que ni siquiera la muerte logra romper”,  y destacó que el mal nunca tiene la última palabra porque la misericordia de Dios es más fuerte que cualquier forma de odio. Asimismo, señaló que detrás de cada mártir existe “un rostro, una historia y una vocación”, aunque todos compartieron una misma fidelidad a Cristo hasta el final de sus vidas.

La beatificación de Luis Mosquera Caramelo ha tenido una especial resonancia en la diócesis de Santiago. Natural de A Coruña y bautizado en el año 1900 en la parroquia de San Jorge, laico, juez del Estado y padre de familia, su figura ha sido objeto de una intensa preparación pastoral y formativa durante las semanas previas a la ceremonia.

Con motivo de la beatificación, la parroquia organizó un ciclo de tres conferencias dedicadas al sentido cristiano del martirio y a la vida del nuevo beato. En ellas participaron Juan Antonio Martínez Camino, el párroco Ricardo Vázquez Freire y el historiador Jorge López Teulón, quienes abordaron las dimensiones histórica, teológica y espiritual del testimonio martirial.

Paralelamente, la comunidad parroquial promovió una peregrinación a Santander para facilitar la participación de los fieles gallegos en una celebración considerada histórica.

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