El patrimonio religioso renace en San Pedro de Orazo y Santo Tomé de Ancorados

  • La visita pastoral del arzobispo de Santiago de Compostela a San Pedro de Orazo y Santo Tomé de Ancorados
  • Un retablo barroco recuperado revela pinturas murales de los siglos XVI y XVII
  • Vecindario, parroquia y administraciones suman esfuerzos por el patrimonio

El arzobispo de Santiago de Compostela, monseñor Francisco José Prieto Fernández, visitó este viernes 30 de enero las parroquias de San Pedro de Orazo y de Santo Tomé de Ancorados, en el norte del concello de A Estrada, para inaugurar dos actuaciones patrimoniales culminadas gracias al impulso vecinal y al apoyo institucional.

La jornada comenzó a las seis de la tarde con la apertura de los locales remodelados de la capilla de San Luis, en San Pedro de Orazo, y continuó a las siete con la presentación del retablo restaurado de Santo Tomé de Ancorados.

Recuperación vecinal con respaldo institucional

Las intervenciones responden a iniciativas largamente promovidas por los vecinos, que asumieron un papel decisivo en la conservación y puesta en valor de sus templos. En Santo Tomé de Ancorados, el retablo presentaba un avanzado estado de deterioro, con graves daños causados por insectos xilófagos, la ausencia de mantenimiento y la pérdida de elementos estructurales.

El conselleiro de Cultura, José López Campos, presente en el acto junto al párroco Carlos Miramontes Seijas, explicó que la actuación se realizó al amparo de un convenio entre la Xunta de Galicia, el Ayuntamiento de A Estrada y la Diócesis de Santiago de Compostela.

Un hallazgo pictórico durante la restauración

Los trabajos sobre el retablo barroco sacaron a la luz restos de pinturas murales ocultas tras la estructura, que fueron catalogadas durante el proceso. Se trata de una pintura realizada en técnica de medio fresco, datada entre el siglo XVI y los inicios del XVII, de autor desconocido, que representa un Pantocrátor apocalíptico sentado en majestad sobre la bola del mundo y mostrando las llagas de la Pasión. López Campos subrayó la actuación específica realizada para su recuperación y puesta en valor.

Además del retablo, la parroquia aprovechó la intervención para acondicionar y poner a punto otros bienes y objetos litúrgicos, fruto del trabajo constante de los vecinos.

Un templo románico y un mensaje de comunidad

La iglesia de Santo Tomé de Ancorados es un edificio románico cuya cronología se sitúa a finales del siglo XII, aunque carece de documentos fundacionales. A lo largo del tiempo fue objeto de diversas reformas, como la adición de la sacristía en el siglo XVIII y la remodelación de muros, fachada y espadaña en época barroca. En 1716 se reforzaron los muros del cuerpo del templo y se reparó el arco toral de la capilla mayor, que amenazaba ruina.

El arzobispo de Santiago destacó el valor humano y espiritual de la restauración, subrayando que la belleza recuperada del templo es reflejo del compromiso de la comunidad, que construyen la Iglesia con su fe, esperanza y caridad. Agradeció el esfuerzo compartido entre vecinos y administraciones y animó a seguir cuidando un patrimonio que es, al mismo tiempo, casa de Dios y casa de todos.

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