- Apertura solemne en la parroquia Virgen del Camino.
- El arzobispo de Santiago, mons. Francisco Prieto, invitó a “poner a las personas en el centro” y renovar el compromiso con el bien común.
- Un programa de actividades abiertas a toda la ciudadanía hasta final de mes.
Hoy martes, 20 de enero, a las 19.30 horas, se celebró en la parroquia Virgen del Camino la misa inaugural de la XXV Semana de la Familia organizada por el Arciprestazgo de O Lérez. La celebración, en honor a San Sebastián, patrón de Pontevedra, estuvo presidida por el arzobispo de Santiago de Compostela, monseñor Francisco José Prieto Fernández, y concelebrada por sacerdotes del Arciprestazgo.
El inicio de esta edición coincidió con la tradicional Eucaristía de renovación del voto de la ciudad a su patrón, una cita que, según recordó el prelado, hunde sus raíces en la historia de Pontevedra y en la invocación a San Sebastián durante la peste que asoló la ciudad.

Una mirada al corazón y a las familias más frágiles
En su homilía, el arzobispo subrayó el valor de la gratitud y del compromiso compartido por el bien común, uniendo esta tradición con el comienzo de la Semana de la Familia.
Mons. Prieto Fernández destacó la necesidad de cuidar a las personas y a las familias desde una mirada profunda y cercana. Recordó el pasaje bíblico en el que Dios elige a David no por las apariencias, sino por su interior, para afirmar que “Dios mira el corazón del hombre” y, desde ahí, también el de las familias.
El arzobispo también afirmó que Dios no busca familias perfectas, sino hogares reales, atravesados por dificultades, alegrías y esperanzas, donde se acoge el don de la vida y de la fe. Invitó a la comunidad a cultivar una mirada y una escucha “del corazón”, especialmente hacia las familias más frágiles, y a no dejarse llevar por prejuicios o actitudes indiferentes.
La ley del amor por encima de todo
Al comentar el Evangelio, el prelado destacó que Jesús sitúa la ley al servicio de la vida y no al revés, recordando que existe una ley mayor: la del amor. En ese contexto, animó a poner en el centro de la ciudad y de la sociedad a las personas concretas, con toda su dignidad, y a acercarse allí donde hay heridas abiertas, tanto en la vida social como en el ámbito familiar.
El arzobispo tuvo un recuerdo para las familias afectadas por el reciente accidente ferroviario en Córdoba, invitando a la oración y a una cercanía que vaya más allá de la noticia. “No seamos indiferentes”, pidió durante la homilía, un mensaje que volvió a reiterar también ayer a través de un tuit, en el que expresó su cercanía a las víctimas y a sus familias.
Nuestros pensamientos y oraciones están con las víctimas del accidente ferroviario de #Adamuz y sus familiares. Todo nuestro apoyo y consuelo en estos momentos tan difíciles. Deseamos de corazón la pronta recuperación de todos los heridos.
— Arcebispo de Santiago de Compostela (@arcebispfprieto) January 19, 2026
Testimonio cotidiano y compromiso con la ciudad
A la luz del ejemplo de San Sebastián, mártir y testigo, mons. Prieto Fernández habló de un “martirio cotidiano” entendido como el darse cada día a los demás: en la familia, entre amigos, vecinos y compañeros de trabajo. Subrayó que la vida no es solo cuestión de duración, sino también de cercanía, ternura y proximidad.
La celebración concluyó con una invitación a renovar el compromiso de poner luz donde haya sombras, esperanza donde haya miedos y fraternidad frente al individualismo, ofreciendo lo mejor de cada uno para construir hogares y comunidades más humanas en Pontevedra.

Un cuarto de siglo caminando junto a las familias
La misa inaugural dará paso a un amplio programa con el que la Semana de la Familia celebró sus veinticinco años de trayectoria. Tras la Eucaristía del martes, el jueves 22 de enero Cris Cons ofrecerá la conferencia “El amor como base de la salud mental” en el Centro J.H. Newman, seguida el viernes 23 por la ponencia de Xosé Manuel Domínguez, “Seis reglas para afrontar conflictos en familia”, ambas a las 20.00 horas.
Las actividades incluirán también un espectáculo para todos los públicos el jueves 29 de enero en el Teatro Principal y culminarán con una jornada de convivencia el sábado 31 en el Colegio Sagrado Corazón, con comida compartida, juegos, talleres, oración y una actuación del grupo Kerigma.
Así, bajo la mirada de San Sebastián y con el eco de una ciudad que renueva su memoria y su fe, la XXV Semana de la Familia echó a andar como un tiempo para detenerse, escuchar y volver al centro. Un tiempo para recordar que, en medio de las prisas y las heridas de hoy, siguen siendo los hogares el primer lugar donde se aprende a amar, a cuidar y a esperar. Pontevedra abre de nuevo este espacio de encuentro como quien enciende una lámpara: para que haya calor, para que haya rostro, para que no falte humanidad.












