- El jueves 4 de diciembre a las 19hs en el Aula Magna del ITC
- Participará el presbítero nigeriano Patrick Akpabio, testigo de la persecución en ese país
Con el lema “La libertad religiosa es un derecho humano, no un privilegio”, se presenta este jueves el informe Libertad Religiosa en el Mundo 2025. Se trata de un documento elaborado por la Fundación Pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada que recoge las numerosas violaciones de este derecho en todo el planeta. Actos tanto más graves cuanto que la libertad religiosa es uno de los derechos reconocidos por la ONU en el artículo 18 de la DUDH de 1948.
Los datos son estremecedores y se han recabado tras estudiar 196 países. El 65% de la población mundial, casi 5,4 mil millones de seres humanos viven en países con violaciones graves o muy graves de la libertad religiosa. En 62 se registran violaciones de la libertad religiosa. En 24 hay persecución y en otros 38 discriminación. En 31 países la libertad religiosa no está garantizada por ley y en 34 no se permite cambiar de religión. Desde 2023 en 44 países se han registrado muertes por motivos religiosos.
Los cristianos sufren de un modo especial esta persecución. 413 millones (uno de cada 6) viven en países donde la libertad religiosa está gravemente violada. De ellos, 220 millones (1 de cada 10) viven expuestos a la persecución.
En 56 países los representantes religiosos de las confesiones minoritarias son objeto de ataques motivados por motivos religiosos y en 57 países ha habido ataques a sus lugares de culto.
Entre las causas de esta situación el informe destaca el auge del autoritarismo como la mayor amenaza para la libertad religiosa. Otras causas son las guerras, el terrorismo yihadista y el nacionalismo etnorreligioso. El informe hace hincapié en que, una vez más, las mujeres son las grandes damnificadas. Las mujeres de minorías religiosas sufren cada vez más la persecución por causa de su fe. En algunos países son todavía obligadas a casarse con quien elige la familia.
Para atajar esta grave violación de un derecho humano fundamental, los responsables de Ayuda a la Iglesia Necesitada piden a los organismos internacionales y a los estados democráticos que condenen la persecución religiosa y sancionen a los regímenes que violan la libertad religiosa. Al mismo tiempo, exigen ayuda urgente y protección para las comunidades en riesgo, que al ver peligrar sus vidas optan por migraciones forzosas abandonando sus tierras y su medio de vida.
El informe le fue presentado al papa León el pasado 10 de octubre en el Vaticano.







