La Infancia Misionera reunió a niños y familias en A Illa de Arousa bajo el lema “Tu vida, una misión”

  • El encuentro diocesano se celebró en la parroquia de San Xulián con juegos, testimonios y Eucaristía
  • La jornada puso en valor el compromiso misionero desde la infancia

Este sábado sábado 31 de enero se celebró en la parroquia de San Julián da Illa de Arousa el Encuentro diocesano de la Infancia Misionera, una cita dirigida a niños y familias que se desarrolló en un ambiente festivo y de convivencia bajo el lema general de la campaña, “Tu vida, una misión”, y con el título del encuentro “Guardianes de la luz”.

La jornada reunió a numerosos participantes desde media tarde y estuvo coordinada por el equipo de la Delegación de Misiones, encabezado por su delegada, Fátima Noya, con la participación de los delegados de Familia e Vida, Ana Robles y Antonio Gutiérrez. A las 16:30 horas comenzó la acogida de las familias y de los niños, que fueron llegando a la parroquia para compartir una tarde de encuentro. A partir de las 17:00, los más pequeños participaron en juegos y escucharon testimonios misioneros, con los que conocieron experiencias de anuncio del Evangelio en distintos lugares del mundo y también en su entorno más cercano.

El programa incluyó además momentos de convivencia y merienda compartida, en una propuesta pensada para fortalecer la dimensión comunitaria de la fe desde edades tempranas.

Invitación a vivir la misión desde pequeños

Fátima Noya, destacó la importancia de este primer encuentro diocesano de la Infancia Misionera en A Illa de Arousa y subrayó la buena acogida de la parroquia anfitriona.

Noya recordó que los niños pueden aprender a ser misioneros desde muy pequeños y señaló que, en muchas ocasiones, ellos mismos se convierten en ejemplo para los adultos en el compromiso eclesial. Asimismo, informó de que la celebración coincidió con la culminación de la Semana de la Familia en Pontevedra.

El encuentro concluyó a las 19:00 horas con la celebración de la Eucaristía, presidida por el arzobispo de Santiago, mons. Francisco José Prieto Fernández, quien animó a los niños y a sus familias a descubrir que todos están llamados a ser misioneros en su vida cotidiana.

Durante su homilía, el prelado insistió en que la misión no depende de la edad y que también los más pequeños pueden ser protagonistas en su casa, en la familia y en la parroquia. Recordó que la felicidad cristiana está unida a las bienaventuranzas y se concreta en ayudar a los demás, ser misericordiosos, trabajar por la justicia y cuidar unos de otros.

El arzobispo invitó a los presentes a vivir la fe con gestos sencillos de cariño, cercanía y cuidado, y a entender que la vida de cada persona es una misión que se vive con alegría y se comparte con los demás. Según señaló, esa vivencia cotidiana del amor, la solidaridad y la fe es ya una forma de anunciar el Evangelio.

Con este encuentro, la diócesis reforzó la propuesta de la Infancia Misionera de ayudar a los niños a descubrir que cada gesto diario puede ser una manera concreta de llevar la luz del Evangelio a los demás, fomentando desde la infancia la solidaridad, la oración y el compromiso misionero.

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