El Encuentro Diocesano de Adolescentes reunió en A Coruña a jóvenes de toda la Diócesis

  • La jornada, organizada por la Delegación de Infancia y Juventud, combinó convivencia, actividades y celebración religiosa.
  • El programa incluyó recorridos por la ciudad, un espectáculo y una misa final en la iglesia de Santo Tomás.
  • El arzobispo animó a los participantes a ser “sal y luz” en su vida cotidiana.

Hoy sábado, 7 de febrero, se celebró en A Coruña el Encuentro Diocesano de Adolescentes, una jornada pensada para jóvenes de 1º a 3º de Educación Secundaria Obligatoria que reunió a participantes de distintos puntos de la diócesis en un ambiente de convivencia, participación y fe.

La iniciativa estuvo organizada por el equipo de la Delegación de Infancia y Juventud, encabezada por su delegado, Javier García. En la preparación del encuentro colaboraron activamente párrocos, catequistas, agentes de pastoral y jóvenes de la ciudad, que trabajaron en la logística y en el acompañamiento de los grupos.

El programa comenzó a las 11.00 horas en la Grande Obra de Atocha, punto de partida de una jornada que se desarrolló también en otros espacios de la ciudad. A lo largo del día, los adolescentes recorrieron lugares como la zona vieja de A Coruña y la iglesia de Santo Tomás, combinando momentos lúdicos con espacios de reflexión y encuentro personal.

Las actividades de la tarde tuvieron un carácter abierto y dinámico. A las 16.00 horas se celebró en la Grande Obra el espectáculo del grupo IMPACT, que reunió a los participantes en torno a una propuesta escénica pensada para el público juvenil. Posteriormente, a las 18.30 horas, tuvo lugar la Eucaristía en la iglesia de Santo Tomás, presidida por el arzobispo de Santiago, mons. Francisco José Prieto Fernández. 

En la homilía, el arzobispo centró su mensaje en los adolescentes, resaltando la importancia de su papel en la sociedad actual. Tomando como referencia la expresión evangélica “sal de la tierra y luz del mundo”, subrayó que esta llamada invita a generar un impacto positivo en su entorno. Los animó a liderar con su ejemplo y sus valores, y a convertirse, en los distintos momentos de su vida diaria, en auténticos “influencers de la vida”.

En este sentido, mons. Prieto los exhortó a rechazar la crítica destructiva y la indiferencia, y a promover actitudes y gestos que favorezcan las relaciones sanas y respetuosas.

También subrayó el valor de la atención personal en una realidad cada vez más mediada por lo digital, y planteó a los jóvenes la necesidad de una cercanía auténtica, sustentada en el trato directo y en una relación de corazón a corazón.

Su mensaje incluyó, además, referencias explícitas a la ayuda al prójimo y al compartir con los demás. Así, destacó que no se trata de realizar acciones extraordinarias ni de adoptar posturas heroicas, sino de vivir la fe con sencillez en la vida cotidiana, desde la convicción de que cada persona puede aportar algo valioso a quienes la rodeaban.

Con esta propuesta, el Encuentro Diocesano de Adolescentes busca ofrecer a los jóvenes diocesanos un espacio de convivencia y crecimiento personal, fortaleciendo el sentido de comunidad y la vivencia de la fe en una etapa significativa de su desarrollo humano y cristiano.

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