- La procesión de la Borriquita congrega a fieles y peregrinos en el inicio de la Semana Santa.
- El arzobispo mons. Francisco José Prieto preside la bendición de ramos y la misa estacional en la Catedral.
En las parroquias de toda la diócesis de Santiago se celebró este domingo el Domingo de Ramos, con procesiones y bendiciones que marcaron el inicio de la Semana Santa. En la ciudad de Santiago de Compostela, la jornada congregó a numerosos fieles en la Praza da Quintana para asistir a la bendición de ramos y palmas, uno de los actos más representativos de esta celebración.
El arzobispo de Santiago, mons. Francisco José Prieto Fernández, encabezó la ceremonia en el marco de la procesión de la Borriquita, que concluyó con la bendición de los ramos ante numerosos asistentes.
Posteriormente, los actos litúrgicos continuaron con la Misa Estacional, celebrada a mediodía en la Catedral de Santiago de Compostela y presidida igualmente por el arzobispo, marcando así el inicio de los días más relevantes de la Semana Santa.
Durante la homilía, monseñor Prieto invitó a los presentes a una profunda reflexión personal a partir del relato de la Pasión, proclamado según el Evangelio de San Mateo.
El arzobispo evocó las distintas actitudes presentes en la Pasión, desde la negación y el miedo hasta la fidelidad y el compromiso.
Asimismo, recordó que la cruz, aunque símbolo de sufrimiento, es también origen de vida y esperanza. “La vida nace en la cruz”, afirmó, destacando el sentido último de la celebración cristiana que culminará en la Resurrección.
El prelado concluyó con la invitación a participar activamente en las celebraciones de la Semana Santa, acompañando los distintos momentos litúrgicos que rememoran la pasión, muerte y resurrección de Cristo, en una ciudad que, un año más, se convierte en punto de encuentro para creyentes y peregrinos.












