El arzobispo de Santiago llama a renovar la vocación misionera con esperanza en el Domund 2025

  • Monseñor Francisco José Prieto Fernández subraya la importancia de la oración y el testimonio como motores de la misión cristiana.

El arzobispo de Santiago de Compostela, monseñor Francisco José Prieto Fernández, ha publicado una carta pastoral con motivo del Domingo Mundial de las Misiones (Domund), que este año se celebra bajo el lema “Misioneros de esperanza entre los pueblos”. En su mensaje, el prelado anima a los fieles a vivir este tiempo con un renovado compromiso evangelizador, siendo “mensajeros, constructores y signos de la esperanza” en medio de un mundo marcado por la violencia y la injusticia.

El arzobispo recordó que “el Señor Jesús continúa su ministerio de esperanza para la humanidad por medio de sus discípulos”, y destacó que cada cristiano está llamado a seguir las huellas de Cristo, “la esperanza que no declina ni defrauda”, tal como recuerda el Jubileo Romano de 2025. En este contexto, mons. Prieto Fernández apeló a la responsabilidad de los creyentes de convertirse en “artesanos de esperanza y sanación”, inspirados por el “corazón compasivo del Señor”.

En su carta, el pastor compostelano citó las palabras pronunciadas por el papa León XIV en la Misa de inicio de su pontificado, el pasado 18 de mayo, en las que invitó a construir “una Iglesia misionera, que abre los brazos al mundo, que anuncia la Palabra y que se convierte en fermento de concordia para la humanidad”. El arzobispo subrayó que esta misión sólo será posible desde una profunda vida de oración, recordando que “la persona que espera es una persona que reza”.

Monseñor Prieto Fernández aprovechó también la ocasión para agradecer la labor de los misioneros y misioneras de la diócesis de Santiago que desarrollan su misión en distintos países. “Vuestras vidas son la respuesta concreta al mandato de Cristo resucitado, que nos ha enviado a evangelizar”, señaló. Asimismo, recordó que todos los bautizados comparten la vocación universal de ser, “con la fuerza del Espíritu Santo y el compromiso cotidiano, misioneros de la esperanza que nos viene de Jesús”.

El arzobispo concluyó su mensaje confiando en la intercesión de la Virgen María, Reina de las Misiones, y del Apóstol Santiago, para que acompañen a la Iglesia diocesana en su tarea evangelizadora. “Que nos alienten —escribió— a ser misioneros de la esperanza cristiana para todos los hombres y mujeres de este tiempo y a ser testigos fieles allí donde estemos”.

Con esta carta pastoral, el arzobispo compostelano se suma a la convocatoria de la Jornada Mundial de las Misiones, que invita cada año a las comunidades cristianas de todo el mundo a colaborar espiritual y materialmente con las Obras Misionales Pontificias (OMP) y con quienes, en los lugares más diversos, continúan anunciando el Evangelio.

 

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