- La Delegación de Misiones evalúa dos años de trabajo junto al arzobispo de Santiago y fija nuevos retos pastorales
El viernes 12 de diciembre por la tarde, el equipo de la Delegación Diocesana para las Misiones mantuvo un encuentro de trabajo con el arzobispo de Santiago de Compostela, mons. Francisco José Prieto, en una reunión marcada por el análisis del camino recorrido y la mirada puesta en los desafíos futuros de la misión ad gentes en la diócesis.
El encuentro sirvió para realizar una valoración de los dos últimos años de actividad misionera, un tiempo especialmente significativo para esta pastoral específica, que busca mantener viva en la comunidad diocesana la conciencia de una Iglesia en salida, solidaria y universal. La delegada episcopal para las Misiones y directora diocesana de Obras Misionales Pontificias, Fátima Noya, que coordina el equipo de la Delegación, presentó junto a sus colaboradores los principales ejes de trabajo desarrollados durante este periodo.
Durante la sesión se abordaron las distintas dimensiones que confluyen en la acción misionera diocesana. Por un lado, se analizó el trabajo de animación y motivación misionera, centrado en sensibilizar a parroquias, comunidades y grupos sobre la importancia de la misión más allá de las fronteras locales. Por otro, se revisaron los aspectos relacionados con la organización y la gestión, fundamentales para sostener iniciativas, campañas y encuentros a lo largo del curso pastoral. También se dedicó un tiempo relevante al conocimiento y acompañamiento de la realidad misionera diocesana, poniendo en valor el testimonio de misioneros y misioneras vinculados a la diócesis de Santiago que desarrollan su labor en distintos lugares del mundo.
La reunión permitió, además, compartir los principales retos que plantea el contexto actual para la misión ad gentes. Entre ellos, se subrayó la necesidad de seguir despertando vocaciones misioneras, implicar a las nuevas generaciones y adaptar el lenguaje y las propuestas a una sociedad cambiante, sin perder la esencia evangelizadora y solidaria que caracteriza a la misión de la Iglesia.
Uno de los puntos destacados del encuentro fue la preparación del próximo Encuentro Diocesano de la Infancia Misionera, que se celebrará el 31 de enero en A Illa de Arousa. Este evento, dirigido especialmente a niños y niñas, busca fomentar desde edades tempranas una mirada abierta y comprometida con la realidad de otros pueblos y culturas, promoviendo valores como la solidaridad, la fraternidad y la corresponsabilidad misionera. El arzobispo mostró su interés por esta iniciativa, destacando la importancia de sembrar la semilla misionera en la infancia como garantía de futuro para la Iglesia.
Mons. Francisco José Prieto quiso aprovechar la ocasión para agradecer expresamente el trabajo realizado por el equipo de la Delegación de Misiones, reconociendo el esfuerzo constante y muchas veces silencioso que hay detrás de cada actividad, campaña o encuentro. Asimismo, animó a continuar con entusiasmo la tarea encomendada y reiteró, una vez más, su disponibilidad para acompañar y apoyar las actividades y proyectos que se impulsen desde esta delegación.
La reunión concluyó con un mensaje: la misión no se detiene, sino que continúa renovándose y adaptándose a los signos de los tiempos. En palabras que resumen el espíritu del encuentro, la misión sigue siendo un camino compartido, abierto y en permanente construcción dentro de la diócesis de Santiago.












