- “Si el corazón de María está junto al nuestro, nuestro corazón estará muy cerca del corazón mismo de su Hijo Jesús”, afirmó hoy el arzobispo de Santiago en una jornada en la que la Virgen del Carmen, patrona del mar, volvió a ser guía de pescadores, marineros y familias enteras en Galicia.
El 16 de julio es una jornada especialmente significativa para las comunidades marineras. Coincidiendo con la festividad de la Virgen del Carmen, su patrona, se celebra el Día de las gentes del mar. Este año, el lema “María, guía y esperanza nuestra” enmarca la celebración dentro del Jubileo 2025 convocado por el Papa Francisco.
En la archidiócesis de Santiago de Compostela, este día se vive con particular intensidad, reflejo del arraigo profundo que la devoción a la Virgen del Carmen mantiene en las localidades costeras.
La agenda del arzobispo estuvo marcada por tres celebraciones significativas. A primera hora de la mañana presidió la Santa Misa en el Convento de los Carmelitas de Santiago. A las 12:00 horas, se desplazó hasta la villa marinera de Muros, donde celebró la Eucaristía en honor a la Virgen del Carmen.
La festividad, profundamente enraizada en el litoral gallego, se vivió con devoción en Muros, como en tantas otras villas marineras. Tras la solemne misa y la ofrenda floral, la imagen de la Virgen fue trasladada en procesión hasta el puerto. Allí la aguardaban decenas de embarcaciones engalanadas con banderas y flores, listas para acompañarla por la ría. Fue un espectáculo cargado de fe, tradición y colorido, que reflejó de nuevo la fuerza de la devoción marinera gallega.
A su regreso, la imagen fue desembarcada y devuelta a su capilla entre aplausos y cánticos. Los fieles, reunidos en un silencio emotivo, entonaron la Salve, cerrando así una jornada que reafirmó la unión de estas comunidades con su protectora del mar.
Centenario de las Carmelitas Descalzas en A Coruña
Por la tarde, monseñor Francisco José Prieto presidió la Eucaristía en las Madres Carmelitas Descalzas de A Coruña a las 19:30 horas, en un celebración especialmente significativa por cumplirse el centenario de su presencia en la ciudad.
Este monasterio, fundado en julio de 1925, cumple cien años de historia, oración y entrega. Llegaron al Montiño –actual parroquia de Santa Teresa de Jesús– en un contexto complejo, procedentes de México y tras pasar por Cuba y Madrid, hasta asentarse definitivamente en A Coruña. Desde 1964, continúan su misión en Eirís, hoy parroquia de San Juan Bautista, donde su vida de oración y clausura se ha convertido en un pilar silencioso de fe y esperanza para muchas generaciones.
Antes de comenzar la Eucaristía, se leyó una bendición enviada por el Papa León XIV dirigida al arzobispo y a la comunidad carmelita. En ella, el Pontífice les confió la tarea de ser “testigos luminosos de esperanza en la vida de la Iglesia”.
El arzobispo comenzó su homilía recordando la llegada de las carmelitas y la historia de su fundación, comparándola con la imagen bíblica del profeta Elías, que contempla una pequeña nube en medio de la sequía: “Tras aquella pequeña nube llega una lluvia que fecunda la tierra”. Esta metáfora fue utilizada para expresar cómo la presencia contemplativa del Carmelo ha venido empapando espiritualmente a la diócesis y a la ciudad de A Coruña a lo largo de cien años.
Monseñor Prieto Fernández subrayó el rol fundamental de María en la vida de la comunidad y en cada fiel. “Si el corazón de María, nuestra madre, o el nuestro, está junto al de María, nuestra madre, tened, por cierto, que nuestro corazón estará muy cerca del corazón mismo de su hijo Jesús”. Esta cercanía, explicó, es el núcleo de la misión carmelita, vivida desde el silencio y la oración, y ajena a la búsqueda de visibilidad o protagonismo.
El prelado compostelano trazó un paralelismo entre el estilo de vida del Carmelo y los valores que imperan en la sociedad actual. En este sentido, afirmó que la vida carmelita representa “una vida oculta, silenciosa, discreta”, en la que el tiempo se transforma en gracia, fraternidad y esperanza compartida: “aquí el tiempo se hace amor que vincula”.
Una de las invitaciones centrales del arzobispo fue a vivir una libertad interior inspirada en el amor divino. Citando a Santa Teresa, el arzobispo animó a los presentes a “ser hijos valientes de María” y recordó que esta libertad no es eficacia ni productividad, sino comunión y entrega. “Dios nunca empuja. Dios no obliga. Dios extiende la mano. Dios propone: ‘Déjate querer por Dios’”.
El arzobispo evocó la escena evangélica en la que la Virgen permanece en silencio a los pies de la cruz, y desde allí es ofrecida como madre a toda la Iglesia. “Allí estaba la madre a los pies de la cruz. Silencio. Allí estaba aquella mujer que… permanece, está y ama en silencio”.
La homilía concluyó con un llamamiento a acoger a los demás con la misma gratuidad con la que se acoge a María como madre: “La fraternidad vivida desde Dios y en la fe no escoge ni desecha, sino que acoge y recibe con fe, dejando atrás tópicos y prejuicios”. El arzobispo pidió que cada persona se reconozca como “un don de Dios para los otros”, y que, desde esa convicción, se viva el encuentro con los hermanos con el corazón abierto.
Así, entre mareas de devoción y silencios de clausura, la archidiócesis de Santiago vivió un 16 de julio que recordó que la Virgen del Carmen no es solo protectora de barcos y redes, sino madre que abraza a cada persona en «sus tormentas». Mientras las gentes del mar la honraban con flores y banderas en el agua, las carmelitas descalzas de A Coruña celebraban cien años de oración callada, como esa pequeña nube que, sin hacer ruido, trae la lluvia que fecunda la tierra y la vida, recordando que la verdadera esperanza no hace alarde: simplemente permanece, está y ama.
@archicompostela El arzobispo de Santiago de Compostela, monseñor Francisco José Prieto presidió, el miércoles 16 de julio, la Eucaristía en las Madres Carmelitas Descalzas de A Coruña, en una calebración especialmente significativa por cumplirse el centenario de su presencia en la ciudad.#archicompostela #monsfranciscoprieto












