- El arzobispo, mons. Francisco José Prieto Fernández, presidió la celebración en Santiago de Compostela.
- La comunidad parroquial acompañó a la joven en su camino cristiano.
Hoy domingo 15 de febrero, en la iglesia de San Miguel dos Agros de Santiago de Compostela, tuvo lugar la celebración de los sacramentos de iniciación cristiana de una joven, en una eucaristía presidida por el arzobispo de Santiago, monseñor Francisco José Prieto Fernández.
Durante la celebración, la joven recibió los sacramentos del bautismo, la confirmación y participó por primera vez en la eucaristía, completando así su iniciación cristiana. La comunidad la acompañó en los ritos y oraciones, en lo que fue presentado como un camino compartido de fe.
En su homilía, el arzobispo subrayó que la eucaristía constituye “el centro” de la vida cristiana y recordó que la fe es al mismo tiempo gracia de Dios y respuesta libre de la persona. Explicó que la gracia supone la llamada y el acompañamiento de Dios, mientras que la libertad se expresaba en el “sí” dispuesto de quien acepta esa llamada.
El prelado señaló que la celebración no solo concierne a la joven, sino que invitaba a todos los presentes a renovar su propia vida cristiana. Destacó la importancia de hacer memoria del don de Dios y de vivir una fe que que nazca de un corazón abierto y de una mirada capaz de ir más allá de las apariencias.
Asimismo, animó a vivir con honestidad y coherencia, resaltando el valor de la palabra dada y la limpieza de corazón. Presentó la vida cristiana como un camino que, pasando por la cruz, conducía a la vida plena y al amor, entendido como entrega.
En la parte final de la homilía, recordó que todo cristiano es al mismo tiempo discípulo y testigo: discípulo, por estar siempre aprendiendo, y testigo, por estar llamado a dar ejemplo con su vida.
La comunidad parroquial expresó su alegría por la incorporación plena de la joven a la vida de la Iglesia. La celebración concluyó con la invitación a continuar atentos a los signos, oraciones y ritos, entendidos como expresión de la gracia y del amor de Dios en la vida de los fieles.







