Más de 300 personas participaron en Santiago en el XVI Encuentro del Voluntariado de Cáritas en Galicia

  • Encuentro de Cáritas en Santiago: motor de comunidades acogedoras y homenaje a un Papa comprometido
  • Cerca de 90.000 personas se benefician actualmente de los programas de Cáritas en Galicia, en los que colaboran más de 4.500 voluntarios.

Más de 300 personas voluntarias de las 5 Cáritas diocesanas de Galicia se reunieron este sábado, 26 de abril, en el Colegio La Salle de Santiago de Compostela para celebrar el XVI Encuentro del Voluntariado. Bajo el lema “Cáritas, motor de comunidades acogedoras”, la jornada estuvo marcada por el recuerdo y homenaje al Papa Francisco, recientemente fallecido, y por una reflexión profunda sobre el papel del voluntariado en la sociedad actual.

El director del Departamento de Migraciones de la Conferencia Episcopal Española, Fernando Redondo Pavón, fue el protagonista de la sesión central de la Jornada. Durante su intervención, presentó el documento titulado «Comunidades acogedoras y misioneras: identidad y marco de la pastoral con migrantes», subrayando la urgente necesidad de que las comunidades eclesiales se conviertan en verdaderos refugios para los migrantes.

Con amplia experiencia en pastoral penitenciaria y migraciones, Redondo Pavón resaltó que Cáritas representa la “primera puerta” para muchas personas migrantes al llegar a España, constituyendo el “primer rostro de la Iglesia”. El documento presentado actualiza una versión previa de 2007, adaptándose a la realidad actual, en la que cerca de 8 millones de personas migrantes, aproximadamente el 15% de la población española, enfrentan obstáculos para su plena integración debido a barreras socioeconómicas y falta de reconocimiento de derechos, como reveló un estudio conjunto de Cáritas y la Universidad Comillas.

Entre los temas abordados, Redondo Pavón destacó los principios de catolicidad y misionariedad como claves para la acción de la Iglesia, que debe valorar la diversidad y entender la migración como un fenómeno estructural y un “signo de los tiempos”. Asimismo, llamó a reconocer el aporte cultural, social y económico de los migrantes, quienes contribuyen al rejuvenecimiento de comunidades en zonas afectadas por el envejecimiento poblacional.

El documento también propone fomentar la hospitalidad y la acogida a través de una «conversión personal y pastoral», señalando que recibir al extranjero es un compromiso cristiano esencial. Además, sugiere la creación de mesas de migraciones para fortalecer el trabajo en red entre diversas instituciones, junto con una mayor formación en doctrina social de la Iglesia para combatir la xenofobia y promover la plena ciudadanía.

Redondo Pavón concluyó su intervención recordando que este documento es una “llamada a la acción”, invitando a todas las comunidades eclesiales a construir espacios más acogedores y misioneros, en fidelidad al Evangelio.

A continuación, una mesa redonda abordó diversas experiencias de Cáritas como impulsora de comunidades acogedoras. Se destacaron programas destinados a la integración social y laboral de personas migrantes, en los que el voluntariado juega un papel esencial: creando espacios seguros, generando confianza y acompañando en el proceso de inclusión social y profesional.

Participantes en estos proyectos compartieron testimonios emotivos sobre cómo Cáritas les brindó apoyo en momentos críticos, permitiéndoles rehacer sus vidas y sentirse acogidos en la comunidad.

La jornada concluyó con una Eucaristía jubilar celebrada en la Catedral de Santiago de Compostela, presidida por el obispo de Mondoñedo-Ferrol, monseñor Fernando García Cadiñanos. Durante la celebración, Carlos Juiz Díaz, director de Cáritas Interparroquial de Santiago, realizó la tradicional ofrenda al Apóstol en nombre de toda la familia de Cáritas. Comenzó con un homenaje al Papa Francisco, quien falleció el pasado lunes. Carlos Juiz recordó la profunda huella dejada por su pontificado, marcado por la caridad, la misericordia y un incansable trabajo por los más excluidos. En este sentido, pidió por el eterno descanso del Papa Francisco y por la elección del nuevo Pontífice, pidiendo que el Espíritu Santo ilumine a los cardenales y que el futuro Papa escuche el clamor de los pobres.

Juiz presentó ante el Apóstol el trabajo de las Cáritas Parroquiales, Interparroquiales y Diocesanas de Galicia, una labor a menudo invisible, pero llena de Evangelio. «Nos presentamos ante ti cargados de nombres, rostros e historias que reclaman dignidad, consuelo y justicia», expresó, destacando las principales preocupaciones, como la pobreza crónica, la falta de acceso a una vivienda digna, la soledad no deseada entre los mayores y la situación de las personas migrantes y refugiadas.

Uno de los mensajes clave de la ofrenda fue la petición de apoyo para defender el derecho a un hogar, pidiendo que el Apóstol ayudara a asegurar la vida digna para todos. Además, se recordó la urgente necesidad de acoger, proteger, promover e integrar a las personas migrantes y refugiadas que han sido forzadas a abandonar sus hogares debido a la guerra, la persecución o la pobreza.

Carlos Juiz también agradeció el trabajo generoso y desinteresado de las muchas personas voluntarias y trabajadoras de Cáritas, cuyo esfuerzo diario en favor de los más vulnerables es un testimonio de fe y entrega: «Que su ejemplo nos inspire a todos a seguir el camino de la generosidad y el amor».

Por su parte, Mons. García Cadiñanos destacó en la homilía tres pilares fundamentales que deben sostener la labor de los voluntarios: la experiencia de Jesucristo, la certeza de la presencia del Espíritu Santo y la misión de ser signos de amor en el mundo. «No son los pobres los que nos reúnen, ni nuestro corazón altruista», recordó el obispo, «sino Jesucristo, el amor mismo, que debe estar siempre en el centro de nuestras acciones».

Mosn. García Cadiñanos también hizo especial hincapié en la importancia de dejarse guiar por el Espíritu Santo en medio de las dificultades cotidianas que afrontan los voluntarios en su labor diaria. Recordó que las fuerzas humanas, por sí solas, resultan frágiles y limitadas ante el dolor y la complejidad de las situaciones que acompañan a los más necesitados. «Con nuestras solas fuerzas somos incapaces», subrayó, «pero es el Espíritu quien sostiene, impulsa y da sentido a nuestro servicio».

En este sentido, animó a los voluntarios a perseverar en su misión de ser testigos del amor de Dios allí donde el sufrimiento y la necesidad son más patentes: «No estamos llamados a hacer milagros, sino a ser signos visibles del consuelo, del alivio y de la fraternidad que brotan del Evangelio».

Con palabras cargadas de gratitud, el obispo quiso reconocer la entrega silenciosa y generosa de quienes, día tras día, encarnan la misericordia en sus gestos y acciones: «En nombre de esta Iglesia que camina en Galicia, doy gracias al Señor por cada uno de vosotros, que sois testigos humildes pero luminosos de su amor».

90.000 personas

Galicia cuenta con 5 Cáritas diocesanas, que se corresponden con las diócesis de Santiago de Compostela, Tui-Vigo, Mondoñedo-Ferrol, Lugo y Ourense, que en la actualidad desarrollan su acción caritativa a través de 468 Cáritas parroquiales.

De este modo, Cáritas tiene presencia en 141 ayuntamientos con 571 puntos de atención. Actualmente, cerca de 90.000 personas se benefician de los programas de Cáritas en Galicia gracias a la labor de 4.500 voluntarios, que son el pilar básico e insustituible de la acción de entidad.

Los programas de Acogida y Asistencia, Empleo, Atención a Personas Mayores, Infancia, Mujer o Personas sin Hogar son los principales destinatarios.

 

 

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