El pasado 11 de septiembre tuvo lugar la 9.ª jornada del jubileo con las personas privadas de libertad, una iniciativa que cada mes se traslada a distintas parroquias de la diócesis, creando un espacio de encuentro, oración y reflexión en torno a la realidad penitenciaria. En esta ocasión, la comunidad de Nuestra Señora de las Arenas de Fisterra acogió el acto con afecto y fe compartida.
En la celebración jubilar intervinieron el capellán de Teixeiro, Juan González-Redondo; la delegada de pastoral penitenciaria, Yolanda Sánchez; la trabajadora social de Cáritas Diocesana, Andrea Lago; y la voluntaria Loli Mantiñán, junto a tres internos. Sus testimonios, marcados por la sinceridad y la profundidad, dieron cuenta de la dureza de la vida en prisión: la ausencia de la familia, la privación de libertad y la rutina impuesta por normas estrictas. Sin embargo, también se transmitió la esperanza que nace de los caminos de mejora personal, fe y superación.
Una vez más, la jornada permitió acercar a la parroquia una realidad frecuentemente oculta: la de las cárceles. Allí viven personas que, pese a sus errores y limitaciones, mantienen intacta su dignidad. Son hombres y mujeres que, una vez cumplida su condena, volverán a convivir en sociedad. Por ello, se recuerda que las comunidades cristianas están llamadas a ser lugares de acogida, fraternidad e integración.
El capellán subrayó, además, que la mayoría de las personas privadas de libertad padecen adicciones o enfermedades mentales, lo que hace de la prisión una experiencia especialmente dura. Desde la pastoral penitenciaria se insiste en la necesidad de promover penas alternativas, regímenes más abiertos y recursos terapéuticos que favorezcan una verdadera reinserción social.
La jornada animó a seguir caminando como Iglesia abierta, que no olvida a los más vulnerables y reconoce en cada persona, incluso en quienes se encuentran en prisión, la presencia viva de Cristo.
La próxima cita se celebrará el 16 de octubre en el Seminario Interdiocesano de Santiago, con motivo de la 10.ª jornada del jubileo con las personas privadas de libertad.












