La Catedral de Santiago fue el escenario hoy sábado de la Eucaristía presidida por el arzobispo mons. Francisco José Prieto Fernández, celebrada en el marco del XXIX Congreso Nacional de Estudiantes de Derecho (CONEDE), que reunió en la capital gallega, del 5 al 9 de noviembre, a más de un centenar de representantes de facultades de Derecho de toda España. El encuentro, organizado por el Consejo Nacional de Estudiantes de Derecho, representa a más de 120.000 alumnos de esta disciplina en el conjunto del país.
En su homilía, el arzobispo dirigió un mensaje de aliento y reflexión a los jóvenes juristas, a quienes animó a vivir su vocación profesional desde la dignidad de la persona, la búsqueda del bien común y el compromiso ético con la sociedad.
Monseñor Prieto subrayó la importancia de comprender el Derecho no solo como un conjunto de normas, sino como una verdadera herramienta de servicio y reconciliación. Recordó que la justicia encuentra su sentido más pleno cuando se orienta al respeto de la dignidad humana y a la promoción de una convivencia basada en la solidaridad y la verdad.
Inspirándose en la imagen evangélica de los “ríos de agua viva”, el prelado invitó a los estudiantes a ser cauces de paz, libertad y esperanza en medio de una sociedad necesitada de serenidad y entendimiento. Les exhortó a ejercer su futura labor profesional con responsabilidad, templanza y sentido de fraternidad, contribuyendo a construir una comunidad más justa, inclusiva y humana.
La Eucaristía concluyó con una invitación a los jóvenes a regresar a sus lugares de origen llevando consigo el espíritu de Santiago, símbolo de peregrinación y servicio. El arzobispo expresó su confianza en que la experiencia vivida durante el congreso les ayude a fortalecer su compromiso con la justicia y con el valor profundo del Derecho entendido como vocación y no solo como profesión.






