Cáritas Diocesana de Santiago, a través de su empresa de inserción Arroupa Moda Re, ha comenzado a prestar el servicio integral de recogida y gestión de residuos textiles en el municipio de Vilaboa, tras resultar adjudicataria del concurso público convocado por el Concello. El proceso de licitación, reservado a entidades de la economía social conforme a la normativa vigente, se resolvió de forma transparente, valorando la propuesta técnica, la cobertura ofrecida y el alto impacto social del modelo.
La presentación del servicio tuvo lugar hoy en un acto institucional en Vilaboa, con la participación de Pilar Farjas, directora de Cáritas Diocesana de Santiago; el alcalde del municipio, César Poza; y la concelleira de Servizos, María Canosa Otero. Durante el encuentro se detallaron los compromisos adquiridos, la instalación y mantenimiento de ocho contenedores metálicos dotados de la última tecnología de localización y llenado, distribuidos por el municipio, y la recogida también del textil depositado en el punto limpio.

“El Concello de Vilaboa ha entendido que el residuo textil no es un problema, sino una oportunidad para construir comunidad, proteger el medio ambiente y generar empleo con sentido”, destacó Pilar Farjas. Que añadió, “Este acuerdo ejemplar nos permite seguir avanzando en nuestro compromiso con las personas en situación de exclusión, ofreciendo trabajo digno en un sector verde y emergente. Hacemos un llamamiento a otros concellos gallegos a seguir este camino, apostando por modelos como el de Arroupa – Moda Re, que combinan eficacia, trazabilidad, ética y desarrollo local.”
Una solución circular, social y con impacto directo en el territorio
El modelo de gestión de Arroupa – Moda Re va más allá de la recogida selectiva. Garantiza la reutilización, reciclaje y trazabilidad total del textil, evitando su exportación descontrolada y asegurando que cada prenda tenga una segunda vida útil o un tratamiento ambientalmente responsable. Todo el proceso se realiza en Galicia, en centros propios de Cáritas, con empleo local y acompañamiento personalizado.
Además, Arroupa mantiene un firme compromiso con las redes reales de reutilización en el territorio, canalizando parte de la ropa recuperada a través de sus tiendas con criterios de consumo responsable y mediante la entrega social gratuita a personas y familias vulnerables derivadas por los equipos de Cáritas. Así, cada prenda recogida puede convertirse en una ayuda directa para quien la necesita.
Todos los beneficios generados se reinvierten íntegramente en Galicia, en forma de empleo de inserción, programas de acompañamiento y acción comunitaria. No se externalizan procesos ni se reparten dividendos, por lo que se construye una cadena de valor ética, local y transformadora, que convierte un residuo en una oportunidad de inclusión y dignidad.
En 2024, Arroupa gestionó más de 1.800 toneladas de ropa usada y ofreció empleo directo a 39 personas en situación de exclusión social. Con la incorporación de Vilaboa, alcanza ya 357 contenedores en vía pública, además de los puntos de recogida en parroquias, locales solidarios, empresas y puntos limpios.
Un modelo público con retorno social
El servicio implantado en Vilaboa cumple con la legislación vigente, que obliga a los municipios a establecer la recogida separada de textiles, y lo hace a través de un contrato reservado a entidades que combinan eficiencia técnica con valor social. Arroupa, la empresa de inserción gallega especializada en textil de Cáritas Diocesana de Santiago, forma parte de la cooperativa estatal Moda Re, promovida por Cáritas Española, que agrupa a más de 40 entidades sociales en todo el país.
Con esta alianza, el Concello de Vilaboa se suma a una red creciente de ayuntamientos gallegos que utilizan la contratación pública como herramienta de transformación, apostando por modelos sostenibles que protegen el planeta y ponen a las personas en el centro.
Un gesto tan sencillo como depositar ropa usada en un contenedor puede convertirse en una cadena de oportunidades para el medio ambiente, para quienes más lo necesitan y para el futuro de Galicia.












