La Unidad Pastoral de Ribadulla, formada por las parroquias de Santa Cruz de Ribadulla, San Pedro de Iria, San Miguel de Sarandón, San Cristovo de Meni y San Pedro de Vilanova, ha constituido su Cáritas Parroquial en un acto que ha contado con la presencia del párroco Milcíades Acuña Méndez, y del delegado episcopal de Cáritas Diocesana de Santiago, Santiago Fernández.
El nuevo equipo está integrado por 12 personas voluntarias que asumen de forma corresponsable la tarea de acompañar a quienes más lo necesitan en su entorno. La iniciativa busca fortalecer la presencia de Cáritas en el rural, con una atención organizada, cercana y sostenida.
El local de atención estará ubicado en la casa de fábrica de San Pedro de Vilanova, facilitando el contacto directo con las personas y familias que requieran apoyo.
“Con el nacimiento de esta Cáritas parroquial nace también una forma de estar cerca de las personas que lo necesitan. Este equipo humano ha decidido organizarse para que nadie en su entorno se sienta solo ante la dificultad. Es un gesto sencillo, pero profundamente cristiano. Desde Cáritas Diocesana les animamos por encarnar el Evangelio con hechos, no solo con palabras”, señaló Santiago Fernández, Delegado Episcopal de Cáritas Diocesana de Santiago, durante el acto de constitución.
Con esta incorporación, la red diocesana de Cáritas continúa creciendo en el arco rural de la zona de Santiago, consolidando el compromiso de la Iglesia con las realidades más frágiles del territorio.
Cáritas Diocesana de Santiago de Compostela ha agracedido la disponibilidad de este nuevo equipo y su voluntad de servicio. La caridad, vivida en comunidad, sigue siendo una respuesta concreta ante el sufrimiento de nuestros vecinos.












