El arzobispo de Santiago de Compostela, monseñor Francisco José Prieto Fernández, visitó el pasado sábado 12 de julio a los cerca de 30 sacerdotes mayores que residen en la Casa Sacerdotal de la diócesis. Durante la celebración de la Eucaristía, el prelado les animó a dar gracias a Dios mirando a Santa María y a encomendar en la misa la vida de sus familiares y amigos. También pidió oraciones por los nuevos sacerdotes y para que el Señor siga regalando vocaciones a la Iglesia.
En su homilía, monseñor Prieto reflexionó sobre la historia bíblica de José en Egipto, su reconciliación con los hermanos y el emotivo reencuentro con su padre. Destacó que se trata de una historia de sanación y perdón, e invitó a todos a vivir un encuentro profundo con Dios, que es siempre acogida y perdón, para luego transmitir esta experiencia a los demás, dejando a un lado los motivos de enfrentamiento. “La fraternidad –subrayó– es un don y una tarea”. Los sacerdotes recibieron con gratitud la visita de su pastor, siempre esperada y fuente de ánimo en su vida cotidiana.
La Casa Sacerdotal registró en los meses de junio y julio una alta afluencia de sacerdotes de paso, muchos de ellos confesores destinados a atender a los peregrinos en la Catedral en distintas lenguas. Entre ellos estuvo un dominico polaco, habitual peregrino del Camino de Santiago; don Samuel, sacerdote ugandés que estudia en San Dámaso (Madrid), conocido por su alegría y su disponibilidad para celebrar la misa con las Madres Mercedarias y confesar en la Catedral en inglés y español; así como don Adam, también polaco, profesor de filosofía y director de una casa de ejercicios espirituales, y su sustituto durante más de una semana, don Bartos, profesor de teología y formador en un seminario de Polonia. Este último compartió con los residentes su devoción a la Virgen Negra de Czestochowa y sus estudios de teología en Pamplona.
Actualmente, un nuevo sacerdote polaco ha asumido la atención a los peregrinos compatriotas, que suelen acudir en torno a una veintena cada día, confesándose en polaco e inglés y participando en la misa que celebran en la oficina del peregrino.
Entre los residentes se lamentaron recientemente dos fallecimientos: don Salvador Domato, el pasado 18 de junio, y don José Godoy, el 2 de julio, de quienes se ofreció amplia información en medios diocesanos. También estuvieron de paso don Joan, sacerdote venezolano con cargo pastoral en la diócesis, y don Santiago, cura de Gijón y capellán del Club Gijón.












